La tecnología y la salud ¿son las nuevas tecnologías positivas o negativas en la salud de las personas?


Como en todo, depende del uso y no de la herramienta en sí. Las nuevas tecnologías de la comunicación ofrecen enormes oportunidades de relación, comunicación, información, gestión y entretenimiento, con novedosas fórmulas de contenidos a la carta como los que ofrece Lyoness, por ejemplo. Todos estos contenidos tendrán beneficios para la salud y la calidad de vida si se hace un uso adecuado de ellos.

La OMS (Organización Mundial para la Salud) crea el concepto de Cibersalud, que implica el uso de las tecnologías de la información y la comunicación con el objetivo de fomentar una buena salud, bien sea aportando información sobre el tema de modo rápido y fiable, o conectando información sobre pacientes en la red de sistemas sanitarios nacionales, o facilitando la cita médica previa vía internet, ahorrando tiempo y desplazamientos.

Del mismo modo, las nuevas tecnologías pueden ser una ocasión para mantener un buen estado de salud cuando se trata de entretenimientos saludables como los e-books, la televisión por internet, videojuegos o redes sociales siempre que estas actividades sean enriquecedoras, nos supongan goce y sepamos medir su uso y su tiempo de utilización.

Cuando excedemos el uso de las tecnologías cayendo en conductas compulsivas, como mirar el móvil cada cinco minutos o no poder mantener una conversación con amigos sin chatear a la vez por internet, entonces podemos estar cayendo en un problema de adicción. Es una cuestión de medida y conviene preguntarse:

  • ¿Las tecnologías me ayudan a estar más comunicado y conectado o me aíslan de los demás?
  • ¿Paso más tiempo en comunidades virtuales (redes sociales, juegos en línea, mundos virtuales, etc) que en relación con las personas de mi mundo inmediato?
  • ¿Soy capaz de gestionar la inmensa cantidad de información a la que accedo por internet?
  • ¿Necesito estar expuesto a estímulos constantes visuales o auditivos para sentirme a gusto y vivo?

Si utilizamos la tecnología con medida y criterio, puede ser una oportunidad de mejora de la calidad de vida muy significativa, pues nos da altas dosis de gratificación, entretenimiento, información relevante, comunicación con otros, y nos ahorra tiempo en desplazamientos al darnos la oportunidad de hacer gestiones o compras online. Con buen juicio, las tecnologías suponen un gran avance en el bienestar y la salud emocional y psicológica de las personas.